"Pinceladas y llamaradas..."
Hoy me he despertado a las 10. En vez de estar dentro de mi habitación, llena de libros y de discos, estaba durmiendo en un sofá, de una casa grande, exquisita, y un ventanal gigante enfrente de mí. Enseguida he reaccionado... Vale. Son las diez de la mañana. Estoy en Valencia. Es la casa de mi tía, y de mi tío, y toca levantarse para disfrutar de un corto pero sonoro día de Fallas. Pues eso. Me he duchado, me he vestido y me he ido a desayunar a la cocina. Allí estaban mis tíos, mi padre y los dos perros (Java y Tolete). Mi hermana y su novio también estaban pero seguían durmiendo. Java y Tolete son unos perros muy nerviosos, grandes, sobre todo Java, pero que me encantan. Además, como viven en un chalet de la sierra de Valencia con un jardín muy grande, pues están genial allí...
Luego hemos salido hacia Valencia. Yo pensaba que a Valencia no hacía mucho que había ido, porque esta tierra es como muy de mi infancia y de mi vida, pero no, resulta que hará como 7 años o más que no iba, con lo que me ha dado miedo pensar lo rápido que pasa el tiempo. Valencia está muy grande, cada día más... Tiene un mobiliario muy Madrid, porque yo creo que en todas las capitales donde gobierna el PP usan el mismo mobiliario: las mismas papeleras, las mismas paradas de autobuses... Lo que pasa que luego tiene como dos Valencias: una, la antigua, la que se nota que es ciudad de mar y tiene sus casas decadentes de barrio de pescadores con sus palmeras, la que engorda con su música y luz las naranjas más naranjas de la tierra; y otra, la moderna, con su Oceanográfico, su Ciudad de las Ciencias, con esos construcciones de Calatrava... De todas formas, no me extraña que idolatren allí a Rita Barberá y a Zaplana... Y luego en fallas eso es como todo ruido. Valencia es sonora, musical, ruidosa. Allí no interesa mucho el fuego artificial bonito y refinado - incluso rechazaban fuegos artificiales que en el cielo representaban corazones o espirales -, sino que lo que quieren es mucho ruído, todo ruído, cuanto más caos y petardos mejor que mejor. Allí tiran petardos hasta los niños de 4 años. No exagero nada. Es más, los que más tiran petardos son los niños de 4, 5, 6 años. Y luego en cada esquina una falla...
Hay dos tipos de fallas para mí:
- la de temática dulce, mitológica, con ninots como con cara de duendes (no me interesan mucho);
- la de temática de actualidad, irónicos, con caricaturas de personajes populares (que me interesan mucho más).
Procedo a contar en puntos algunos aspectos destacables de este día de hoy:
- Hemos juntado el desayuno con el picar algo, y luego el picar algo con la comida... era un continuo comer. Comer y comer, mientras los petardos y tracas sonaban. He engordado otra vez lo que perdí. ¡Qué desdichado soy!
- Hemos ido mi hermana, su novio y yo a comprar petardos. Petardos para niños, hemos pedido. Al final nos han dicho que los niños tiran petardos de mayores. Nos hemos llevado dos clases de petardos: "los monos bailarines" y "los parchís". En ese mismo kiosko hemos visto la Interviú nueva que sale Rafa de Gran Hermano desnudo en la playa con Judith. Mi hermana ha dicho: "Qué jacho es".
- Hemos visto, mejor dicho, oído, cuatro mascletás seguidas. Casi llamo a algún amigo para ponerles ese sonido atronador. Luego he pensado que era una tontería. Si esto son fiestas e intimida tanto ruído, como será una guerra de verdad. Vale, es un pensamiento frívolo desde la distancia, pero estar en Valencia en fallas, por favor, y lo comprenderéis.
- He escuchado a un cura en una carpa que gritaba - y transcribo el valenciano tal y como lo he oído- : "Vixca la madre de Deu, vixca la perra de tots nosotros, vixca Valenciá y vixcan les falles".
Ya en Madrid he hablado un poco por MSN con mi amigo Jose, he leído con escalofríos por la espalda como mi amigo Alfonso trabajó un día de 8.30 de la mañana a 2.30 de la madrugada (soy supervago para todo), y me he ido a ver Siete Vidas y un poco de El Show de Flo, que salía Concha Velasco y es lo más.
Ahora a dormir...
20 marzo 2003
18 marzo 2003
"Escrito con cansancio..."
Ayer me quedé dormido de madrugada con el walkman puesto... y me desperté a eso de las 3 de la madrugada y tenía puesto una cosa de música japonesa rara. La verdad es que lo que sonaba era como ruidismo japonés, que es el colmo ya del exotismo. Hoy pese a ser mi día libre me levanté a las diez de la mañana. Me levanté para ver si de una vez por todas empiezo a pintar mi cuadro, pero nada... no encuentro pinturas. Mi madre me ha dicho que me espere, que ella las comprará todas nuevas porque tiene que acabar un cuadro en su clase de pintura. Así que acabaré este 'Safari emocional' cuando de verdad tenga algún dafari emocional en mi interior. Ahora mi madre va a empezar a pintar paisajes con agua, lagos, y cosas muy difíciles... ya se le pasó la época de las flores. Tenemos todo el salón lleno de cuadros de flores, de todas las clases, de todos los colores, muy bonitas, genial dibujadas, pero tantas flores... A mí me gusta cuando dibuja apuntes de desnudos, cuando hace cuadros de cosas raras que a ella no le gustan nada y que a mí me encantan...
Bueno, como no podía pintar decidí desayunar chateando en Internet. Estuve hasta las 12 de la mañana o así chateando. Esto de chatear puede ser o lo más divertido del mundo o lo más horrible del mundo. Hoy la cosa fue un poco rollo. Luego me fui a ver un poco de María Teresa Campos, que hace tiempo que no veía su programa. Me he tragado la sección de Peñafiel, la del corazón, y por supuesto, la tertulia política. Luego ya me he visto el telediario de Tele 5. Bueno, antes de ver el telediario de Tele 5 he visto unos vídeos en VH1, y han puesto uno que me encanta y me recuerda a mi niñez. Han puesto el tema central de la mítica serie "Luz de Luna". Yo de pequeño era un niño muy raro pese a ser teleadicto porque no veía ninguna serie extranjera que veían los demás. No me interesaban nada 'Los problemas crecen', ni 'El equipo A', ni 'El coche fantástico'... pero recuerdo con especial cariño tres: 'Luz de Luna', 'La tía de Frankenstein' y 'McGyver'. Y hoy viendo el vídeo de Luz de Luna me ha entrado una nostalgia horrible de 1986, y no sé porqué, porque no creo que en 1986 estuviese mejor que ahora... pero me ha entrado nostalgia. Y Bruce Willis con pelo me parece guapísimo... ella también es mona, pero la vestían en plan recatada, en plan 'armas de mujer' de los 80,s.
Y así de paso hago la conexión Bruce Willis-Hilario Pino. Por cierto, debería de hablar de la guerra, del ultimatum y todo eso... porque me ha afectado hoy mucho, pero paso, no me apetece.
Luego me he ido a mi habitación a leer 'La Luna', mientras mi madre escaneaba unas fotos de un libro de paisajes. Luego la he acompañado hasta el ambulatorio de Pontones. Tenía que ir al otorrino. El ambulatorio de Pontones es muy famoso, va mucha gente, y es más antiguo que las ratas. Es mas, si algún día quiero grabar una película ambientada en un hospital de los años treinta, pediré permiso en este ambulatorio. Luego ha llegado mi hermana y mi padre. Mi hermana venía de otro médico. Traía una radiografía de su calavera. A mí las radiografías de las calaveras me hacen mucha gracia.
Luego me he subido al centro con mi madre para comprarme algunas ropas. Resumo mis compras:
- dos pantalones en Springfield;
- una camisa en Springfield;
-dos nikis en el corte inglés. (me negaba a comprarme nada en el corte inglés, pero fui a mear allí y mi madre me convenció para comprarme estos nikis y tres boxers ceñidos negros, blancos, y azules).
Ya en casa he cenado una ensalada de pasta y una manzana asada. He visto Hotel Glamour que hoy estaba super-entretenido, y Tamara me parece una buena mujer.
Ahora estoy hablando con mis amigos Jose y Cecilia de varias cosas. Entre ellas del visionado de la película 'Chicago', que me encantó. Y me fascinó la Catherine Zeta-Jones, me reconcilio con ella y afirmo que está buenísima la tia... (Y así de paso equilibro la balanza sexual de este diario)
Por cierto, hoy me llamó Jesús Gonzalez para decirme que al final Nacho y yo vamos a presentar el Desfile de Modas del 5 de abril vestidos de azafatos o de aviadores. A mí me gustaría más ir de aviador, por aquello del aviadordeluxe, y por aquello de que me encantaría vestirme como un aviador de esos de la II Guerra Mundial, pero supongo que al final iremos de azafatos.
También me ha escrito mi amigo Jaime para decirme que le ha gustado mucho el libro que le regalamos por su cumpleaños: "Desayuno en Tiffany´s". Esa novela la leí en La Vid, y me atrapó. Truman era un señor muy elegante, un maestro del relato breve, y su Holly es puro dulzor para estas vidas cada día más 'amostazadas'. Y ahora recuerdo que cierto era aquello que plasmó Truman en 'Música para camaleones', que sabiamente utilizó Almodóvar en 'Todo sobre mi madre': si Dios nos concede un don o una genialidad, también nos concede un látigo para flajelarnos.
Me voy a leer un poco un artículo de Vargas Llosa.
