21 julio 2003

"FEA social & lumbago total"

Ay, ay, ay... Claro, esto de salir todo el fin de semana de aquí para allá, bailando, dislocando, moviendo la pierna, la tibia y el peroné no es bueno... Bueno, sí, es buenísimo. Sería buenísimo si luego el lunes no hubiese que trabajar en cosas absurdas, en pseudo-periodismos, en noticias que no le interesan ni a quién las produce... Cada día está más claro, como cantan Mano de Santo, que esto es ‘Ratas-Basura-Mundo Occidental’. Y no, tampoco me voy a exiliar a Oriente, porque habría que acostumbrarse a nuevos olores, sabores, idiomas, canciones... Ya sabéis, todas esas cosas. Estoy deseando ya que lleguen mis vacaciones, pero me temo que se me van a pasar en un pis-pás. Y encima no tengo claro que voy a hacer, dónde voy a ir, qué pasará, qué misterios habrá... Vamos, que hoy es un día de esos de futuro incierto y de presente maldito.
Bueno, dejaremos la negatividad para otros momentos, que por lo menos es julio, el DVD 4 de La Bola sale en breve, y estoy escuchando ahora un disco de éxitos tecno-pop de los 80. Sí, porque yo sigo con los 80, que para eso me vieron nacer. Yo no me encierro en esta década, estoy empapado de la rabiosa actualidad (que diría un jefe de mi sección), pero es que me niego a que empiece el revival de los 90. ¡No, no puede ser! Y eso que este fin de semana los 90 ya se han ido introduciendo en mi vida, musicalmente hablando, como lo hace un gusanillo en una manzana. Y parte de la culpa la tienen los Margaret Astro Djs, que pincharon en el FEA, y yo me lo pasé genial con ellos, con mis amigos Mario. y Lele, y con personajes tan exquisitos como SubsonicA (que no llevaba sus pies de gallina), GlucO (que iba de un estilismo cucarachil muy elegante), Sonicmoon (que desde ya te pido que reabras tu diario para contarnos la intrahistoria de tu trabajo)... etc.
Vamos a contar un poco más... que para eso tenemos el diario este, que no es diario ni es nada, es semanario... o peor, revista mensual. Por cierto, deciros a todos que la revista ‘Semana’ ha cambiado formato, y en vez de tener el formato ‘¡Hola!’, tiene el formato ‘Diez minutos’. Sí, esta noticia que os acabo de dar, junto al sueño que he tenido esta noche, son las dos informaciones más relevantes de la historia más inmediata.
Bueno, pues quedé a eso de las 21.40 con mi amiga Lele en el metro de Palos de la frontera, que pese a estar relativamente cerca de mi casa es una zona que no frecuento nunca, y que además ahora es un barrio muy mestizo, con niños chinos y latinos jugando al balón e intentando matarnos con él. La Sala Amplíate está en un sitio muy raro, y yo creo que sí, que te amplíes, que eres muy pequeña. A mí es que me habían dicho que era muy grande, con mucho frío y eso, y me imaginaba una nave industrial, así todo muy industrial, y no, lo único que tiene de industrial son las cortinas esas del pasillo, que parecen cortinas de morgue o de túnel de lavado de coches. Como Mario venía más tarde le dejé unos flyers en un buzón de esos de propaganda del portal de al lado... Este es un plan muy eficaz, que funcionó, y es genial cuando funcionan estas cosas semi-clandestinas.
Pues allí estábamos gentes de distintas tribus urbanas, esto es un poco falso pero queda bien decirlo, y nada que empezaron los focomelos. Los Focomelos son ya para mayorías, antes eran de minorías selectas, recuerdo que llegaron a salir en un programa de La 2 sobre cultura basura y eran como auténticos extraterrestres. Ahora no, ahora ya son multimedia... pero yo a favor de que expandan como un blandiblú por mi mesa. Ella me recuerda a una profesora de literatura que tuve. Luego salieron Superputa, que entre que yo estaba ya algo bebido y que estábamos un poco atrás, sólo logré cantar aquellas que me sé. Por cierto, me encanta un tema que tienen que dice ‘uh oh uh oh, la aventura está en el Congo’. Creo que dicen eso, qué vaya usted a saber... Y luego hablé con Popita, que es majísima, muy gallega ella.
Luego cuando salieron The Movidas, que era la primera vez que los veía, ya andaba yo diciendo tonterías en alto con Mario en plan: “Jo tía, qué flash”, “qué subidón, tia, me paso el día llamando a la CIA, tía”, y cosas de esas... También decidimos ahí que el grupo que vamos a montar, algún día (risas enlatadas), se llamará ‘Romería’. Me encanta ese nombre... ‘Romería’, porque aunará el folklore cañí con el electro más bizarro. De momento yo tengo algunas letras, música no, pero bueno la música vendrá como el maná, del cielo. O con un ángel que nos ayude. Y yo creo que ya para un próximo festival... no sé, debería salir Romería & Margaret Astro, con su éxito del yate y las olas y eso, y Romería, con el tema ‘Gente muerta, no molesta’.
The Movidas muy bien, sobre todo porque el jip jop y el rap y yo nunca nos llevamos bien, pero como esto es de vacile total, pues bien... Algún día, de paso, a ver si le hacen un homenaje a Fabio Mcnamara, porque anda que no ha ilustrado a cientos y cientos de grupos de estos espontáneos... Luego hablamos con un ‘movidas’, y muy bien, majísimo, muy normal...
Luego ya tocaba bailar lo que se pinchaba. Estuvimos todo el rato en sala primera, donde pinchaban Electroduende, Pinkglove. y los Margaret Astro. Pinkglove, con su estilismo genial, pinchó todo muy glam y rock. ¡Genial! Yo espero algún día pinchar con ella, porque aparte de que me cae muy bien, es que le gusta Kiki d’Aki, Adam and the ant, T-Rex... sí hasta pinchó la versión que Míguelez hizo de un tema de los New York Dolls. Luego hablamos un poco, y me dí cuenta de que estoy algo sordo, y le dije a la Pinkglove que le tengo que pasar la letra de una canción que les he hecho a su grupo alternativo punk-women.
Después pincharon los Margaret y muy bien... tenían sus fans abajo bailando lo que fuera. Hasta el ‘Interpol’, lo que pasa que allí no se pudo degustar muy bien el tema, ni siquiera la risa de Rafa, que me dá un poco de miedo. Me hacían gracia como pinchaban. Era como una cadena de montaje, cada uno con su cometido. Tú pones el disco, yo te lo doy, yo te digo cuál coges ahora, y mientras mirando al respetable que bailaba con la Tía Enriqueta o a lo ‘locovox’... Muy bien. Así que una noche muy FEA. Qué pena que no nos quedáramos en la 2ª parte de la pinchada.

Ya el domingo hasta las cinco de la tarde o así no hice más que vida de babosa. Dormir, comer, volver a dormir, leer... Luego quedé con mis amigos Jaime y Jose para tomar algo por el centro. En la Plaza de Oriente nos encontramos a unos 100 gallegos vestidos con el traje típico de Galicia, o con los trajes típicos, y tocando gaitas, tambores... No sé... una cosa auténticamente folklórica con el Palacio Real de fondo. Eso sí que es ‘Romería’ y no lo nuestro (aunque yo confío muchísimo en este proyecto y espero que los otros integrantes o desintegrantes también). Además, cortaron las calles para que los gallegos pasaran por ellas tocando y desfilando... cosas de España, oiga. Luego nos sentamos a tomar algo en una terracilla de Las Vistillas... y estuvimos hablando del futuro, de los trabajos, de lo que no queremos hacer, de lo que hay que hacer... vamos, de esas cosas que se hablan cuándo no hay nada mejor de lo que hablar. Se estaba tan bien allí sentado... Yo quiero, como decía Carlos Berlanga y Patricia Olivié, que alguien me pagué de por vida en esta vida y que me diga lo que tengo que hacer, que alguien me patrocine. Estaría de por vida trabajando para ese patrocinador, pero que a cambio me pagase todo. Luego Jose recordó que una amiga suya vivía allí. La llamó y subimos al piso. Qué que piso. La gente es rica, no sé que hace la gente... Y de paso esta chica le echó las cartas a mis dos amigos. A mí no. No es porque me dé miedo, que no, pero es que no me apetecía mucho. En realidad más que leer el futuro, lo que hacía era interpretar las cartas que salían. Se le daba bien. Yo creo que junto a los chinos que venden comida en Gran Vía voy a montar un puestecito de estos para echar las cartas. Y a eso de las 11 de la noche me volví para casa escuchando a CC Catch y a Rick Astley. Lo que te dije.

Esta noche ya vuelvo a abrir mi blog... por mis niños... ¿?