20 enero 2004

"...náufragos en un mar de dudas..."

aviadordeluxe@hotmail.com

Y se cerró el círculo. Hoy me acerqué a firmar el fin de mi contrato que me retiene con esta empresa. El paro próximamente llamará a mi puerta. En la estación de metro de Diego de León un hombre tocaba, virtuosamente, el Killing me softly con su guitarra. El mismo tema que ayer me sirvió para meterme en la cama. Sólo que ayer era la voz de Tino Casal la que inundaba mi cuarto. Creo recordar que hace un año el mismo señor, la misma guitarra, en el mismo rincón de la estación, tocaba la misma canción. Sólo que entonces todo empezaba, y hoy todo acababa, cuando menos le ponía punto y aparte al asunto.
De acuerdo con el estatuto de los trabajadores, y no sé qué polla de BOE, el contrato que mantengo con esta empresa finaliza el próximo día X de febrero. En fin. Ahora llegarán los agobios en casa, las prisas de mis padres porque consiga algo, las comeduras de coco insoportables, el amargo sabor de que a uno le llaman genio y no hay más genio que no saber hacer nada, ni servir para nada... Es lo mismo de siempre.

Tengo una calentura en el labio. Siempre me salen calenturas cuando alguna enfermedad me amenaza. No, no son los nervios. Sí, el día 25 Rafa y yo actuamos en la fiesta EN PLAN TRAVESTI, y pese a que todo está a medio zurcir -condición sine quanon del grupo Michael Jackson y las sacerdotisas de Baal- espero que todo salga bien y, lo que es más importante, lo pasemos bien. Espero y quiero que ese día estén mis amigos...

Por lo demás, ayer, con la gente de teatro estuvimos pensando en el disfraz para los Carnavales de Cádiz. Después de decir ciertas barbaridades, yo propuse ir de gallineja, no se llegó a ninguna solución civilizada y al final ganará la propuesta de ir de algún personaje famoso pero muerto. Yo estoy de acuerdo con ello... lo muerto siempre llama mucho la atención, y además, si no te apetece bailar o beber pues siempre tienes la excusa de que estás muerto.

Tiene razón Elektro cuando dice que contar lo del viernes es duro, sí, y la memoria cansina, pero entre el frikerío a lo John Waters de la actuación de la Pantoja de Puerto Rico que presencié, entre Dj Madelman en el Ocho Y Medio, y la posterior visita al Mito,s con Roberta y Elektro no sé que elegir. Otra vez será. ¡Qué espeso estoy, chico!